Ya estábamos acostumbrándonos a que las epidemias no se convirtieran en pandemias … ¡Que lejos quedan esos días en los que nos levantábamos con el horror que despertaba el virus VIH!, hoy ya hay pacientes que tras someterse a un trasplante de células madre y dejar de tomar antirretrovirales … el virus ha dicho adiós (¡no hay rastro de él!).

De escenarios pandémicos, con mayor o menor rapidez, siempre nos hemos recuperado, y hemos seguido evolucionando; hemos ido viviendo mejor. Aun así, nunca estamos libres de tener que enfrentarnos a nuevos retos, como en su día fueron el cólera, la viruela, el sarampión, la peste bubónica por nombrar algunas pandemias.

Hoy, en pleno siglo XXI nos vemos nuevamente amenazados por una pandemia, provocada por la familia de los coronavirus y en particular por la COVID-19. Estamos siendo atacados (¡desafortunadamente!, en algunos casos aniquilados) por este microorganismo que no para de propagarse y conquistar diferentes países, con intención de como si quisiera dominar el mundo. Parece como si este bichito estuviera jugando con nosotros al famoso juego del Risk.

¡Eh!, COVID-19, si bien, has comenzado causándonos pánico y psicosis (lógico por otra parte, nada nuevo para nosotros en situaciones similares, ¡no te creas!) y nos estamos haciendo a la idea de que tus primeras acciones tendrán un gran impacto para nosotros en los próximos meses … ¡Seguiremos mirando hacia adelante!

Aun a sabiendas que eres un jugador desconocido, ágil y rápido… ¡aceptamos el reto de jugar contigo!, estamos convencidos de ganar esta partida, y más cuando te llevamos 70 años de experiencia por delante jugando al juego más famoso de estrategia; el Risk.

Aquí van las reglas para jugar a tu juego, al que desde athax hemos bautizado como; CoRisk 19. Y ¡ten cuidado COVID-19!, porque tenemos la intención de no darte mucho cuartelillo en esta partida.

En esta ocasión no jugaremos en equipos, ahora somos tod@s un mismo equipo (¡todos a una!), cada domicilio constituye una unidad militar, siendo sus miembros (¡incluidas las mascotas!) un propio ejército que pondrá el foco en el aquí y ahora, e ir ganado batallas día a día, para finalmente salir triunfantes de esta guerra.

En cada unidad familiar será clave una planificación cuidadosa, que deberemos llevar con cierta disciplina, pero sin extrema rigidez, ya que, los avatares de la batalla nos invitarán a tomar nuevas decisiones de forma rápida, y a veces con movimientos audaces.

Desde nuestro atrincheramiento serán clave cumplir con estos tres principios estratégicos básicos:

  1. Asignar tiempos y tareas que contribuyan a mantener en perfecto estado mental psíquico y físico a todos los ejércitos (personas) que componen la unidad militar (familia). Aquí entra en juego la creatividad y el trabajo en equipo para:
  • Construir un espacio de campaña cómodo para poder realizar actividades de trabajo, estudio, en familia, ocio, ….
  • Comer saludablemente (¡tal vez un poco menos de lo habitual durante la batalla!).
  • Hacer deporte teniendo en cuenta el terreno en el que nos movemos y su orografía.
  • Despejar la mente mediante la lectura, trabajos manuales, escritura, …
  • Tener dosis adecuadas de TV y videojuegos.
  • Tal vez, sea un buen momento para realizar, meditación, yoga, …

2. Ataque constante y sin tregua al enemigo, al tiempo que se trabaja en la seguridad de cada ejército (unidad familiar).

  • Lavarse frecuentemente con jabón las manos.
  • Si se presentan síntomas respiratorios, evitar el contacto cercano con otras personas.
  • Al toser o estornudar, cubrirse la boca y nariz con el codo flexionado.
  • Usar pañuelos desechables para eliminar las secreciones respiratorias y tirarlo tras su uso.
  • Evita tocarse los ojos, nariz y boca.

3. Férrea fortificación y defensa de nuestra posición no saliendo de casa (solo para traer el avituallamiento necesario para seguir batallando).

No importa cuántos ejércitos (personas) formen cada unidad familiar, todas tiene la misma fuerza, valor e importancia a la hora de hacer sus despliegues ataques y defensas. Cada mando, en sus respectivos territorios, podrá mover a todos sus ejércitos (personas) de su unidad (familia) como considere más oportuno con el fin de velar y cumplir los tres puntos estratégicos claves para vencer al enemigo (virus).

Sólo puedes proteger, defender y atacar desde tu territorio, a no ser que algún territorio muy cercano a ti tenga las defensas bajas (p.ej. ancianos) y no cuente con el apoyo técnico y logístico suficiente para poder hacer frente por si solo al enemigo.

A diferencias de otras batallas, esta no las ganaremos capturando (cogiendo) al enemigo, ¡¡No!!, todo lo contrario. Ganaremos la partida a este coronavirus desgastándole, frenando su avance, y que no le queden fuerzas para seguir adelante con su invasión; las batallas las libraremos día a día evitando que se propague.

Para alcanzar el éxito lo antes posible, es fundamental ¡no mover! las tropas fuera de sus fronteras, ya que se corre un alto riesgo de ser atacado con rapidez y apenas sin darnos cuenta por el coronavirus; poniendo de este modo en peligro a los ejércitos, y que queden diezmado para seguir en la lucha.

Desde la distancia, a través de las redes sociales, como si de la caballería se tratase, es de obligado cumplimiento para todas las unidades militares, intercambiar información actual, útil y con claras evidencias científicas para el resto de los ejércitos, para que, la infantería ponga en práctica rápidamente y poder derrotar COVID-19 cuanto antes.

Habrá ocasiones que se instará a las unidades militares (familias) a mover su artillería a determinados emplazamientos (p. ej. balcones) para desplegar con fuerza todas sus armas (aplausos, canticos, música, pitos, besos en la distancia, …).

Se contará con un ejército de operaciones especiales, que luchara en primera línea de fuego con el enemigo y que estará formado por profesionales de la salud, transportistas, personal de hipermercados y tiendas, así como, otros profesionales (¡y que no son pocos!) encargados de velar día a día por nuestro bienestar, mientras dure el atrincheramiento en nuestros territorios.

Y como ultima regla de juego, es fundamental tener… ¡¡Actitud positiva!!, y no olvidar que, en este juego, no habrá un equipo ganador, sino que ganaremos tod@s.

Como no van a ser partidas fáciles para ninguno, vaya desde aquí grandes dosis de paciencia y mucho ¡Ánimo! Y… nos vemos muy pronto por calles, parques y jardines de nuevo.

¡Ah!, y a ti coronavirus, si aun te quedan ganas de seguir atacando, prepárate, ¡estamos listos! para que llegue pronto tu GAME OVER.

Equipo athax

Nota: Siguiendo nuestra línea (juegos, gamificación) sirva como nuestro granito de arena para contribuir al mensaje más importante que nos atañe a tod@s en estos momentos: ¡¡Juntos lo conseguiremos!!

“Maniobrar con un ejército es ventajoso. Maniobrar con una multitud indisciplinada, es peligroso”.

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